Su ilusión: jugar en Europa, salir de su Italia querida. Y con 26 años lo ha conseguido: “Es la primera vez que estoy fuera de mi país. Era mi sueño. Ahora soy muy feliz.” Dentro del terreno de juego sólo tiene una meta: ganar. Fuera de él, también: “He venido al Levante para conseguirlo todo. Soy una chica que siempre quiere ser la primera. En mi día a día intento dar lo máximo. Vivo al límite de mis posibilidades, en la vida y en el terreno de juego, en los partidos y en los entrenamientos.” Su filosofía vital se ve reflejada en sus dos películas preferidas: La vida es bella, de su compatriota Roberto Benigni, y Gladiator. “De la primera me quedo con el mensaje del director: siempre hay que sonreír. Ante cada problema que se nos plantea, hay que buscar una solución, pero sin olvidar la sonrisa. Del personaje de Russell Crowe me fascina su fuerza: quiero ser tan fuerte como ese gladiador.” Pamela tiene el secreto para llegar a conseguirlo: “Trabajo, trabajo y trabajo, luego los resultados llegan.”
Precisamente uno de sus ídolos tiene casi tantos músculos como el gladiador de la película estadounidense: “Me gusta mucho Rafa Nadal”, añade sonriendo.
La jugadora internacional ni siguiera se plantea qué habría sido de su vida si no se hubiera dedicado a este deporte: “Me gusta ver tenis, también baloncesto, especialmente la NBA. Pero me quedo con el fútbol, siempre.” Con el femenino y también con el masculino. “Soy del Inter de Milán”, confiesa, y cita como referente a Luis Enrique. “Antes me gustaba mucho él, pero ahora prefiero a otros como Ibramovic… Aunque como guapo me quedo con Raúl, que además también está fuerte.”
Su pasión por el deporte no le ha cegado: “Creo que lo más importante es tener estudios. Ahora dispongo de poco tiempo, cuando me estabilice en Valencia empezaré a estudiar. Primero iré a clases de español y después quiero llegar a ser preparadora física.” Un objetivo que se marcó hace ya algún tiempo: “Siempre he querido estudiar. Creo que es importante ir más allá, no sólo quedarte en la superficie. Profundizar en fútbol en este caso, leer mucho acerca de lo que te gusta para aplicarlo a la práctica. El problema es que en Palermo no podía hacerlo porque no se daban clases de esto.”
Pamela se declara buena lectora. Una de sus obras preferidas es El Retrato de Dorian Gray, de Oscar Wilde. “Esa novela me marcó mucho, por lo característico de los personajes.” En Valencia todavía no ha tenido tiempo de leer ni tampoco de ir a la playa. “He llegado aquí y he entrenado a fondo. Salgo con mis compañeras y con una amiga que conocí hace un año en Italia y que vive aquí. Ella me ha ayudado mucho.”
Valencia le cautivó desde el día de su llegada y la condición de ser la única extranjera en la plantilla granota no es ningún obstáculo: “Me fascina la gente, el ambiente que se respira por la calle. Estoy muy contenta. Además, tanto mis compañeras como el entrenador me han tratado muy bien desde el principio. Me siento aquí como si estuviera en casa, en Italia.” Pero no lo está. Además, la belleza de Valencia no eclipsa el encanto de su pueblecito natal: “Jugué diez años en Cerdeña. Pero en Palermo vive mi familia. Esta es una ciudad maravillosa pero la mía la llevo clavada en mi corazón.”
Hoy ya está en su querida Italia. Allí disputará, con su selección, un encuentro correspondiente al Campeonato de Europa.
